Políticas públicas y programas preventivos exitosos (internacionales)

 

Hernández, 2021. [Video 1].

La criminalidad y la violencia son fenómenos sociales complejos que demandan respuestas integrales, planificadas y, sobre todo, basadas en la realidad concreta de cada territorio. En este contexto, las políticas públicas y programas preventivos internacionales exitosos representan no solo un recurso de aprendizaje, sino una brújula para orientar la formulación de estrategias en países como Costa Rica, que busca fortalecer su seguridad ciudadana. Esta entrada pretende analizar, con un enfoque crítico y propositivo, algunas de las experiencias internacionales más destacadas en prevención del delito, reflexionando sobre sus elementos clave y su potencial aplicabilidad en nuestro contexto.

¿Qué es una política pública preventiva exitosa?

Antes de abordar casos concretos, resulta necesario reflexionar sobre el concepto de éxito en políticas preventivas. Una política pública preventiva no puede evaluarse solo por la reducción estadística de determinados delitos. Su éxito debe contemplar la capacidad de articular actores sociales, transformar estructuras de riesgo, garantizar sostenibilidad en el tiempo y promover entornos seguros e inclusivos. Según el informe del CIPC (2015), las buenas prácticas en América Latina destacan por su “capacidad de articulación territorial y de coordinación entre los distintos niveles de gobierno y la sociedad civil” (p. 16). Este principio nos ofrece una base para analizar los casos internacionales más relevantes.

Caso México: “Todos Somos Juárez”

El programa Todos Somos Juárez (TSJ) surge como respuesta a la grave crisis de violencia que vivía Ciudad Juárez en el año 2010, caracterizada por altos índices de homicidios, extorsiones y control territorial del crimen organizado. El modelo de intervención de TSJ se centró en el desarrollo social como estrategia para la prevención, integrando 160 acciones específicas distribuidas en ejes como educación, salud, infraestructura, empleo, cultura y seguridad. Esta estrategia destaca por su visión integral y su énfasis en atender las causas estructurales de la violencia.

Uno de los elementos innovadores de TSJ fue su proceso participativo, que incluyó mesas ciudadanas y la interacción constante con la comunidad. Este enfoque permitió que la política no fuera vista como un simple mecanismo estatal, sino como un proceso de corresponsabilidad entre gobierno y ciudadanía. Si bien el programa enfrentó limitaciones (como la falta de continuidad en algunos proyectos y los cambios de gobierno que afectaron su sostenibilidad), representa un ejemplo de cómo el abordaje integral y territorializado puede sentar bases sólidas para una transformación social.

Caso Chile: “Peñalolén Segura”

En Chile, el caso del municipio de Peñalolén sobresale por su innovador modelo de prevención comunitaria. La estrategia se basa en la construcción de confianza entre la ciudadanía y las instituciones encargadas de la seguridad. El programa articula componentes como el fortalecimiento del tejido social, el mejoramiento del entorno urbano, la oferta cultural y deportiva, y la generación de oportunidades económicas para jóvenes en riesgo. La municipalidad logró crear un observatorio local de seguridad y promover la corresponsabilidad comunitaria, rompiendo con el paradigma tradicional de que la prevención es tarea exclusiva del Estado.

La experiencia de Peñalolén demuestra que la prevención efectiva requiere de una visión territorial y comunitaria, capaz de responder a las particularidades de cada barrio. Como indica el informe del CIPC (2015), “la articulación entre actores locales y el Estado es determinante para entender la notoriedad de ciertas prácticas en el contexto local” (p. 4).

Caso Perú: “Miraflores 360°”

En el distrito de Miraflores (Lima, Perú) se desarrolló el programa “Miraflores 360°”, un modelo de seguridad ciudadana basado en la tecnología, la proximidad y la gestión integral del espacio urbano. Este modelo destaca por su uso de herramientas tecnológicas (videovigilancia, patrullaje integrado, plataformas de denuncia rápida) y por la creación de redes de cooperación con la ciudadanía. La estrategia no se limitó a la disuasión, sino que incluyó acciones de prevención social y ambiental, tales como la recuperación de espacios públicos y el fomento de la cultura cívica.

Miraflores 360° logró articular tecnología, proximidad policial y participación ciudadana, demostrando que la modernización tecnológica puede y debe estar al servicio de un modelo preventivo integral, sin desplazar el protagonismo comunitario.

Elementos comunes del éxito

Aunque los contextos de México, Chile y Perú son distintos, sus programas exitosos comparten algunos elementos que los convierten en referentes internacionales:

  • Enfoque integral: Ninguno de los programas se limitó a una dimensión exclusivamente policial o punitiva. Todos combinaron acciones sociales, educativas, culturales, urbanísticas y de seguridad.
  • Participación ciudadana: Los tres casos evidencian la importancia de la comunidad como protagonista del proceso preventivo.
  • Articulación interinstitucional: Los programas lograron coordinar esfuerzos de distintos niveles de gobierno y sectores, rompiendo con la lógica fragmentada que suele caracterizar las políticas públicas en nuestra región.
  • Adaptación al territorio: Las estrategias se diseñaron y ejecutaron atendiendo las particularidades de los contextos locales, evitando recetas universales que desconocen las realidades del territorio.

Un ejemplo reciente es el programa de Seguridad Ciudadana del municipio de Tijuana (2025–2027), que articula cinco objetivos y diez estrategias multisectoriales, alineadas a los estándares nacionales e internacionales y fundamentadas en la participación ciudadana. (https://zetatijuana.com/2025/07/invertiran-mas-de-1970-millones-de-pesos-en-presupuesto-de-la-sspcm-para-2025/#:~:text=Durante%20la%20presentaci%C3%B3n%20del%20Programa,los%201970%20millones%20de%20pesos

Reflexiones para nivel nacional costarricense

Al analizar estos programas, resulta inevitable preguntarse: ¿qué enseñanzas pueden aplicarse en el contexto costarricense? En primer lugar, es necesario avanzar hacia una visión de la seguridad ciudadana que trascienda el enfoque reactivo y apueste por la prevención integral. Costa Rica, al igual que los países analizados, enfrenta desafíos relacionados con la exclusión social, la segregación urbana y el debilitamiento del tejido comunitario. Estos factores alimentan las condiciones que propician la violencia y el delito.

Un aprendizaje clave es la necesidad de fortalecer la participación ciudadana real, más allá de espacios consultivos simbólicos. La corresponsabilidad en la seguridad no puede ser un eslogan, sino una práctica cotidiana que se exprese en la creación de redes comunitarias, la cogestión de espacios públicos y la construcción de confianza entre la ciudadanía y las instituciones.

Además, se debe priorizar la articulación interinstitucional. La fragmentación de los esfuerzos preventivos en Costa Rica limita su impacto. Los ejemplos de México, Chile y Perú muestran que solo mediante la coordinación efectiva es posible generar transformaciones sostenibles. La prevención del delito no es tarea exclusiva de la policía o del Ministerio de Justicia: debe involucrar a todas las instituciones del Estado, a la empresa privada y a la sociedad civil.

Finalmente, la adaptación territorial es fundamental. No basta con replicar modelos foráneos; es indispensable contextualizarlos a la realidad costarricense. Por ejemplo, la experiencia de Miraflores en el uso de la tecnología podría inspirar a los municipios costarricenses a modernizar sus sistemas de vigilancia y gestión del espacio público, pero siempre en coherencia con las características y necesidades locales.

Una mirada propositiva

Como ejercicio creativo, propongo imaginar un programa llamado “Barrios Vivos Costa Rica”, inspirado en las experiencias internacionales analizadas. Este programa podría basarse en los siguientes pilares:

  • Participación activa: Creación de comités de seguridad vecinal con poder real de decisión en la formulación y seguimiento de los proyectos.
  • Intervención integral: Combinación de acciones urbanísticas (mejoramiento de espacios públicos), sociales (talleres, actividades culturales), económicas (microcréditos, empleabilidad) y tecnológicas (sistemas de vigilancia inteligentes).
  • Articulación multisectorial: Un comité nacional de prevención del delito que coordine los esfuerzos de las instituciones y supervise su implementación a nivel local.
  • Adaptación territorial: Diseño de estrategias diferenciadas por cantón, según diagnósticos participativos realizados con la comunidad.

La implementación de un programa como este requeriría voluntad política, recursos y, sobre todo, un compromiso ético con el derecho de las personas a vivir en entornos seguros.

A manera de conclusión, se puede recalcar que las políticas públicas y programas preventivos exitosos en el ámbito internacional nos recuerdan que la prevención del delito es un proceso dinámico, complejo y profundamente humano. Los casos de México, Chile y Perú demuestran que es posible transformar los entornos y las relaciones sociales cuando se apuesta por la integralidad, la participación y la articulación. Costa Rica tiene frente a sí el reto y la oportunidad de construir su propio modelo preventivo, nutrido de estas experiencias, pero fiel a su contexto y su identidad. En palabras del CIPC (2015), “la prevención efectiva no se decreta; se construye colectivamente, en el territorio y con la gente” (p. 5).

 

Referencias

Centro Internacional para la Prevención de la Criminalidad (CIPC). (2015). Informe: experiencias exitosas en prevención de la criminalidad en América Latina. Una perspectiva territorial de las políticas públicas de seguridad en América Latina. Recuperado de https://cipc-icpc.org

Vargas Hernández, B. A. (2021, junio). Políticas Públicas para la seguridad ciudadana y prevención del delito [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Gpp4lI080s8

Meléndez, D. (2025). Presentan Plan Estratégico de Seguridad Pública Municipal 2025–2027 en Tijuana. Tijuana en Línea. Recuperado de https://zetatijuana.com/2025/07/invertiran-mas-de-1970-millones-de-pesos-en-presupuesto-de-la-sspcm-para-2025/#:~:text=Durante%20la%20presentaci%C3%B3n%20del%20Programa,los%201970%20millones%20de%20pesos


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